Movilidad sénior: una caída al volver de una excursión, ¿cómo evitarla?
Hola, soy Lucien.
Para evitar una caída al volver de una excursión, reduce el ritmo en cuanto notes los primeros signos de cansancio, ten a mano tus ayudas para caminar y desplázate con seguridad hasta el interior.
Después de una salida, las piernas pueden estar menos firmes y la atención, menos alerta. Tomar algunas precauciones antes de salir y al volver reduce los riesgos sin renunciar al placer de viajar.
Buenos hábitos para adoptar al volver de una excursión
- Reduce el ritmo antes de llegar y evita las prisas al cruzar una puerta o subir unos escalones.
- Elige calzado antideslizante, bien ajustado y adecuado al terreno, en lugar de zapatos abiertos o desgastados.
- Ten cerca tus ayudas para caminar, si las utilizas, y pide que te ofrezcan el brazo como apoyo si lo necesitas.
- Ilumina el camino y despeja los pasillos de bolsas, cables y alfombras con los que puedas tropezar.
- Haz una pausa antes de volver a salir, sobre todo si sientes cansancio después de una salida, mareos o alguna molestia inusual.
La vuelta merece tanta atención como el paseo: una bolsa demasiado pesada o llegar tarde puede poner en riesgo la seguridad al desplazarse. Para anticiparte a estas situaciones, descubre también estos consejos sobre el cansancio y las caídas al llegar tarde y sobre cómo gestionar el esfuerzo físico durante un viaje.
El riesgo al volver: cansancio, prisas y pérdida del equilibrio
Una excursión exige esfuerzo a las piernas, la vista y la atención. Al volver, un escalón húmedo, una acera irregular o una bolsa que dificulte los movimientos pueden bastar para desestabilizar el equilibrio de las personas mayores.
La prevención de caídas no es una precaución reservada a quienes ya se han caído. Según el Barómetro de salud de Santé publique France de 2024, una de cada cinco personas mayores de 65 años declaró haberse caído durante el año. Las caídas también provocaron 174 824 hospitalizaciones y 20 148 muertes en este grupo de edad, según los datos citados de Santé publique France.
Estas cifras recuerdan que una caída puede tener consecuencias graves, pero que no es inevitable. En 2021, el Tribunal de Cuentas estimó que entre el 15 y el 30 % de las caídas después de los 65 años podían evitarse con medidas de prevención.
Preparar la vuelta antes de que aparezca el cansancio
Imagina a Mireille, que visita un pueblo con su grupo. Al final del día, se siente cansada y la bolsa le tira de un hombro. En lugar de seguir el ritmo de los demás, se detiene, bebe un poco de agua y pide a alguien cercano que lleve la bolsa hasta el vehículo.
Esta sencilla decisión protege su movilidad y evita que los últimos metros se conviertan en una prueba. El ritmo adecuado es el que permite mirar dónde se pisa, no el que consiste en llegar lo más rápido posible.
Adaptar el hogar: asegurar los primeros pasos después de la salida
El riesgo no desaparece al cruzar el umbral de casa. Un pasillo lleno de obstáculos, una alfombra con un borde levantado o una iluminación tenue pueden provocar una caída cuando ya se está cansado.
Despeja las zonas de paso y fija los cables a lo largo de las paredes. Añade fuentes de luz en las zonas más transitadas y, si tienes problemas de visión, haz que los bordes de los escalones sean más visibles con una señal de contraste.
El calzado antideslizante es útil en suelos lisos, pero no sustituye a un espacio despejado. Si es posible, retira las alfombras inestables o elige modelos que se adhieran al suelo. En el jardín, mantén los caminos barridos y libres de mangueras de riego y macetas.
Apoyos firmes en lugar de movimientos arriesgados
Guarda los objetos de uso habitual al alcance de la mano para evitar tener que subirse a una silla o un taburete. Un teléfono inalámbrico o varios teléfonos en casa también pueden evitar las prisas para contestar.
Para levantarse con más facilidad, puede ayudar un sillón alto y estable. Las barras de apoyo bien fijadas cerca de la cama, el inodoro o la bañera ofrecen un soporte fiable; un toallero no está diseñado para soportar el peso del cuerpo.
En el baño, un revestimiento antideslizante y un asiento de ducha fijado a la pared proporcionan más estabilidad que una silla ligera. Un elevador de inodoro de 10 a 15 cm también puede facilitar el movimiento para sentarse y levantarse.
| Situación de riesgo | Medida preventiva |
|---|---|
| Entrada oscura o pasillo lleno de obstáculos | Iluminar el paso y retirar los obstáculos |
| Suelo liso o alfombra levantada | Llevar calzado antideslizante y fijar o retirar la alfombra |
| Cansancio después de una caminata larga | Hacer una pausa, reducir el ritmo y pedir ayuda si es necesario |
| Objetos guardados en lugares altos | Colocarlos al alcance de la mano para evitar tener que subirse a algo |
| Dificultad para levantarse en el baño | Instalar barras de apoyo bien fijadas y un asiento adecuado |
Al volver de una excursión: un procedimiento sencillo en tres pasos
- Antes de salir, revisa el calzado, el estado de tus ayudas para caminar y el recorrido previsto. Prevé una pausa y evita llevar una bolsa demasiado pesada.
- Al terminar la salida, evalúa cómo te encuentras antes de reemprender el camino. Si te falta el aire, estás mareado o muy cansado, siéntate en un lugar seguro y pide que te acompañen.
- Al llegar, enciende las luces, deja tus cosas sin obstruir el paso y avanza sin prisas. Después de una caída, incluso si no hay lesiones aparentes, consulta a un profesional sanitario.
Acompañar atentamente a las personas mayores no consiste en hacerlo todo por ellas: significa ayudarlas a elegir el ritmo adecuado y a pedir apoyo en el momento oportuno. La movilidad de las personas mayores se conserva mejor cuando las salidas se adaptan a la energía de cada día.
¿Por qué aumenta el riesgo de caída al volver de una excursión?
Caminar durante mucho tiempo puede provocar cansancio y reducir la atención. Un terreno irregular, una bolsa pesada o las prisas al volver pueden dificultar entonces el equilibrio y los desplazamientos.
¿Qué calzado conviene llevar para reducir el riesgo de caída?
Elige calzado bien ajustado, cerrado si es posible, con suela antideslizante y buena sujeción del pie. Evita los zapatos desgastados o que resbalen con facilidad.
¿Qué hacer después de una caída sin lesiones visibles?
No restes importancia al incidente. Quédate en una posición segura, pide ayuda y consulta a un profesional sanitario, ya que algunas lesiones o consecuencias pueden no ser visibles de inmediato.
¿Qué adaptaciones del hogar conviene hacer primero?
Empieza por despejar los pasos, mejorar la iluminación y fijar o retirar las alfombras peligrosas. Las barras de apoyo bien fijadas y los equipos adaptados en el baño pueden complementar estas medidas.
¡Gracias por leer! No dudes en compartir tus observaciones en los comentarios. — Lucien





